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viernes, 20 de noviembre de 2015

Demostración final de que una banca con reserva 100 % es inviable. Argumentos

Habitualmente los llamados "intelectuales" suelen argumentar sus ideas en base a creencias. Por ejemplo, Aristóteles estaba en contra del interés en el préstamo por considerarlo una perversión. Sin embargo, posteriormente se ha podido demostrar, y eso es fácil de ver, que todo préstamo realizado para devolverse en un período posterior exige una contraprestación, pues claramente:

1. El dinero tiene un coste de oportunidad. Si se presta dinero sin interés a alguien, entonces esa cantidad falta para proveerse ganancias a través de inversiones en bienes, depósitos bancarios o simplemente en gasto en bienes de consumo para disfrutarlo.

2. El dinero tiene un riesgo cuando se presta. Hay una probabilidad de que se pierda todo lo prestado o parte del mismo.

3. El dinero puede sufrir merma en el tiempo por la inflación, que es lo más habitual. Si alguien presta sin interés a un plazo de 2 años, el dinero devuelto valdrá menos unidades monetarias tras ese tiempo si la inflación se ha incrementado, para adquirir bienes o servicios.


Fig. 1. Aristóteles, el "padre de las ciencias".

En este blog se ha hablado últimamente sobre los posibles efectos benéficos de una banca con reserva 100 %, sin la existencia del multiplicador bancario; la banca con reserva fraccionaria es la que se ha practicado desde que empezó la banca a desarrollar este sistema desde los orígenes de los cambistas y orfebres de la Edad Media.




fig. 2. Banca comercial con reserva fraccionaria del 2 %. El  banco presta el 98 % nuevamente del depósito del cliente de 10.000 €, que son 9.800 € y se queda en reserva el 2 % que son 200 €. El total de capital prestado de ese depósito sería Máx Cap. prest. = 10.000 / 0,02 = 500.000 €

Bien, finalmente y como no soy un obcecado en ninguna idea sino que evoluciono continuamente de acuerdo a lo que se demuestra que funciona y es factible, voy a realizar otro estudio sobre un caso hipotético de banco con reserva 100 % y comprenderemos porqué este sistema tras analizarlo matemáticamente de una forma sencilla, es totalmente imposible de llevarse a cabo en la práctica.

Supongamos que el banco con reserva 100 % tiene 500.000 € en reservas. Con la filosofía de la reserva igual a la cantidad que se puede emitir en préstamos, créditos, tenemos lo siguiente:

  • 100 clientes depositan una media de 30.000 € en el banco. Por lo tanto, tenemos depositados 3.000.000 €. Sin embargo, el banco no puede tocar este dinero para prestarlo a otros clientes, por lo que nuestro banco no gana ni un céntimo de euro por tener depositado ese dinero a través del mecanismo multiplicador. Obviamente, tampoco el banco da ningún interés por realizar depósitos a los clientes, por lo que la cantidad total por intereses pagados a los clientes por este concepto sería cero. En definitiva, los depósitos serían custodiados como en tiempos de los orfebres. No se usarían para ningún tipo de préstamo, y cada depositante podría acudir a retirar su dinero sin ningún problema. De hecho, podrían acudir todos los clientes al mismo tiempo a retirar todo el dinero, y el banco sería capaz de devolverlo sin menoscabo de solvencia. Este es el rasgo positivo de un sistema de reserva 100 %.
  • Podemos conceder un máximo en préstamos igual a las reservas. La cantidad que se podría prestar en un escenario de banca de reserva 100 % debería estar en el epígrafe contable "reservas", lo cual quiere decir que también es necesario, como en toda sociedad, disponer del capital social, aportaciones de capital de los socios, que debe figurar en el pasivo. De hecho, desde la aprobación del RD 322/2008 sobre Régimen Jurídico de las Entidades de Dinero Electrónico, mediante la formación de estructuras societarias coparticipadas, podemos poner a disposición de nuestro grupo societario, una plataforma de pagos propia e interna perfectamente segura, con la supervisión del Banco de España y con un capital de 60.000 € mínimo. Esto quiere decir que se puede poner un banco electrónico que esté relacionado con alguna empresa nuestra en internet. En la forma clásica, constituir un banco en España necesita el desembolso mínimo de un capital social de 18 millones de €. Vamos a suponer que con la introducción de este supuesto cambio en la banca comercial a sistema de reserva 100 %, el límite legal para todo tipo de bancas (clásica y de sociedades coparticipadas en internet) para el capital social fuese de 60.000 €, pues realmente no se correría riesgo en cuanto a la disponibilidad de los clientes y la solvencia del banco. Entonces en el balance contable tendríamos en el patrimonio neto (fondos propios):
Capital social: 60.000 €
Reservas: 500.000 €.
  • Suponemos, que tenemos 20 clientes a los que hemos prestado de media 25.000 € a cada uno. Los préstamos pueden ser: hipotecarios, créditos, aparte de otras operaciones financieras como líneas de crédito, tarjetas de crédito, etc. Se realiza la simplificación como "préstamos" en general para poder realizar la hipótesis de cálculo de forma sencilla.
  • La tasa de interés medio por ese dinero prestado será del 6 % anual en el primer año. Da igual que se usen varias fórmulas para cada caso particular (amortización mensual de los préstamos hipotecarios, amortización de un préstamo personal, interés gravado a las operaciones de línea de crédito, etc.) Usaremos esa simplificación para valorar qué gana el banco con este sistema. Y pensamos que la tasa de interés es realista, ni muy baja ni excesivamente alta, en un ambiente de banca sin problemas de solvencia.
  • Dado que solo podemos prestar de acuerdo a las reservas, y usando la tasa de interés, tomaremos la fórmula del interés simple para saber cuánto dinero hemos ganado. Obsérvese que en esta cifra no se incorpora los ingresos por comisiones varias, emisión de tarjetas de crédito, etc, que estimaremos en un 10 % de la cifra que resulte de aplicar el primer cálculo. 

Entonces, en un año se generan unos ingresos en forma de intereses:


 i = C · r · t = 500.000 · 0,06 · 1 = 30.000 €

Añadimos el 10 % por lo antedicho anteriormente:

i' = i · 1,1 = 33.000 €

Y llegamos a una conclusión clara: NO SALE RENTABLE.


fig. 3. Sistema de reserva 100 % significa la bancarrota para quien la lleve a cabo.

Si para obtener unos ingresos en forma de intereses para el banco de unos 33.000 € sobre unos fondos propios de 560.000 €, vemos como solo obtenemos un 5,9 % de incremento de activos sobre los fondos propios (que es el resultado del ejercicio o beneficio antes de impuestos, si consideramos todas las operaciones en esta simplificación) y ese dinero daría solo para pagar la nómina de un empleado del banco y no quedaría nada para el inversor - accionista - dueño. La cantidad cobrada no sería excesivamente baja para un pequeño empresario que se inicie con banca electrónica por internet. El problema es que el desembolso de capital social y reservas tan elevado haría que la inversión fuera no interesante para el 99,99 % de las personas que pretendieran establecer un banco de esta forma para recibir tan pocos ingresos anuales, dado que el retorno de la inversión sería a un plazo muy largo. ¿Cuál sería ese plazo? Ponemos en la expresión del VAN (Valor Actual Neto) la cifra de la inversión con el signo menos (capital más reservas, que son los fondos propios del balance) y añadimos en el numerador el sumatorio del valor hallado anual de ingresos por intereses multiplicado por la suma de la unidad más el tanto por uno de ganancias por los préstamos y otro tipo de operaciones, contando con que se incrementen con el paso del  tiempo cada año en un 1 %, no precisamente por el interés en sí, sino porque las operaciones en préstamos  no tienen necesariamente una razón lineal año tras año ni tienen que ver exactamente con subidas o bajadas de tipos de interés según las referencias habituales (euribor, etc.) porque estamos mezclando varios tipos de operaciones. Se ha supuesto que el tipo del mercado se mantiene en un 6 %, que está en el denominador en tanto por uno sumado a la unidad. Y todo ello lo hacemos para calcular x, el número de años, la variable a despejar del sumatorio, cuando el VAN se hace cero, es decir, el VAN mínimo para que una inversión sea rentable,



Calculando, el valor de x sale:

x = 37,94 años

Podríamos buscar otros niveles de reservas para aplicar este sistema de banca con reserva 100 % para préstamos, y nos daría similar, pues los intereses van parejos a la cifra de reserva, es decir, son directamente proporcionales, como se ve fácilmente por la forma simple de obtenerse mediante este ejemplo. Queda claro que el umbral mínimo de reservas para disponer de unos ingresos anuales brutos para un sueldo "decente" como socio individual sería de 500.000 €. ¿Pero quién estaría dispuesto a depositar 560.000 € en un nuevo banco para tener esos ingresos "limitados" y que dependerían de si el banco es capaz de otorgar el límite de préstamos de acuerdo a la paridad con las reservas? Efectivamente, porque pudiera darse el caso que el banco no concediera esos préstamos no porque no quisiese sino por falta de clientes. Entonces queda claro que ese sería el ingreso máximo bruto al que se podría llegar. Luego habría que descontar los impuestos a hacienda a partir del resultado de los documentos contables del balance y cuenta de pérdidas y ganancias.

Si tuviésemos 1.000.000 de € en reservas (el doble), según el procedimiento anterior, los ingresos por intereses resultarían 66.000 €, también el doble. El retorno sería en este caso:


x = 32,81 años

Lo que da una idea de que con el doble de reservas se conseguiría también el doble de ingresos y disminuiría algo el retorno del VAN, pero al ser cifras tan elevadas de fondos propios, el negocio sería aún menos rentable.

Y esto para una persona habituada a realizar inversiones, la descartaría automáticamente por ser un plazo de retorno muy elevado. 

Por lo tanto queda demostrado que un sistema de reserva 100 % de la banca comercial es inviable dado que ningún banquero privado va a perder dinero, e incluso si la banca fuese pública, este sistema haría que se perdería dinero por parte del sistema bancario que tuviese esta característica, dado que la cantidad de dinero en reservas para préstamos sería muy superior en comparación con las ganancias y se ve claramente que los depósitos están totalmente seguros en el banco cara a la solvencia, pero eso no es condición necesaria para que, en estas circunstancias, el beneficio bancario sea prácticamente inexistente, por lo que nadie crearía bancos bajo estas premisas, y el sistema estaría condenado a no practicarse.

Después de demostrar esta realidad mediante números, a través de matemáticas sencillas y no con charlatanerías filosóficas sin sentido como suele hacer D. Jesús Huerta de Soto en sus incoherentes y alocadas tesis libertarias sin ningún sostén matemático, también se llega a la conclusión de que para que continúe el negocio bancario es preciso que sigan existiendo las bancas centrales, pues son las que garantizan que se canalice el flujo de dinero, sabia del sistema capitalista, entre los bancos, si bien puntualizo varias correcciones sobre el sistema a continuación. 


fig. 4. D. Jesús Huerta de Soto, predicador de la anarquía.

Definitivamente, después de analizar este problema de banca con reserva fraccionaria vs. banca reserva 100 % durante algún tiempo, ahora demostramos que lo que podemos pensar de acuerdo a creencias o suposiciones debidas a pensamientos de otros autores que quieren realizar cambios en el sistema bancario, deben analizarse fríamente mediante números claros para ver si son factibles o no. En definitiva, se nos puede engañar con la palabra, pero demostraciones simples como ésta hacen ver que lo que hasta ahora pensábamos aquí se ha desechado por ser inviable.

Las propuestas para mejorar el sistema bancario, según mi punto de vista definitivo tras el análisis formal, son las siguientes:

1. Transparencia de los bancos centrales para dar información fidedigna cada poco tiempo de acuerdo a los indicadores recibidos entre los préstamos al Estado y a los bancos que forman el sistema en cada país. Esas transacciones deberían traducirse / convertirse mediante programación informática a tasa de interés que sería la equivalente al "mercado bancario", no al mercado abierto de todas las transacciones económicas de un Estado, por lo que es factible su realización, a diferencia de lo que piensan los libertarios de la Escuela Austriaca. Esto quiere decir que mediante un sistema informatizado, todas las operaciones entre los bancos centrales, el resto de bancos y el Estado deberían computarse, y transformarse mediante fórmula a un tipo de interés que se obtendría de acuerdo al flujo de operaciones. Lógicamente, el indicador variaría en todo momento, pero deberían de obtenerse valores diarios, semanales, mensuales para dotar a la política monetaria, que es llevada a cabo por el banco central, de un tipo tasado en base a la realidad del mercado, que como hemos recalcado es cerrado, es decir, mesurable y computable.


2. Estudio de optimización de cuál sería el nivel o tasa de reservas bancarias legales según la situación del mercado a través del tiempo. Este seguimiento deberían de hacerlo las autoridades estatales competentes y para llevar a cabo este estudio se deberían analizar variables económicas para lograr esa optimización. El valor de la tasa de reserva debería cambiarse cada poco tiempo de acuerdo a la realidad del mercado. Esto es, ¿por qué las reservas para efectuar el multiplicador bancario son del 2, del 10 ó del 20 % en un sistema monetario de banca de reserva fraccionaria? ¿Debe ser fijo el nivel de reserva todo el tiempo? Entiendo que no, que debería ajustarse según se pudiera cuantificar en el mercado. Debería buscarse el valor óptimo que redundase en la mejor situación económica para todos los ciudadanos, y lógicamente esto es labor del regulador estatal, no del plutócrata financiero que se lo dice al gobernante porque está más informado, pues ahí existe asesoramiento “interesado” en realizarse de una forma determinada para favorecer la banca en detrimento de la economía productiva y del Estado, que somos todos los ciudadanos.


3. Ley bancaria para evitar que la banca comercial y la de inversión vuelvan a estar unidas como sucedió con la abolición de la Ley Glass-Steagall establecida en tiempos del presidente F. D. Roosevelt en 1933 por el otro presidente Bill Clinton en 1999 a través  de la Ley Gramm-Leach-Bliley.

4. Control estatal para revisar mediante auditorías no delegadas a agencias privadas de ratings de la solvencia de los bancos en base a nivel de préstamos frente a reservas, operaciones de riesgos, etc.

5. Asentar la masa monetaria sobre algún patrón para no realizar excesivos préstamos o masivas inyecciones de liquidez para depreciar la moneda fiduciaria que pueden originar períodos de auge - recesión gracias a un tipo de interés del banco central no bien tasado y oscurantista (teoría del ciclo económico austriaco, que está detallada pero no solucionada ni explicada mediante argumentos matemáticos por lo que no se puede ni incluso justificar como causa - efecto). La excesiva masa monetaria, y el desapego a las leyes que existían antiguamente sobre separación de las dos bancas, de inversión y comercial, han sido causantes del cortocircuito financiero. En definitiva, abogo por finiquitar el período de monetarismo por considerar que ha sido el que ha desviado el capital hacia un enfoque primordialmente financiero, y prueba de ello son las múltiples gráficas que demuestran la excesiva deuda americana que desde los años '70 fueron tendiendo a curvas exponenciales peligrosas. El monetarismo es la corriente de pensamiento económico que aconsejó a Richard Nixon romper los acuerdos económico-financieros de Bretton Woods de paridad del dólar con el patrón cambio-oro. El abanderado del monetarismo fue Milton Friedman. Hemos observado como existió una época dorada del capitalismo entre 1944 y 1971. Desde entonces hubo un período recesivo en occidente que duró hasta 1995, un período de expansión desde ese año hasta que ha vuelto a caer en la gran recesión de 2007 que aún dura. El capitalismo financiero, el sector inmobiliario y de seguros ha crecido enormemente a costa de socavar el capitalismo productivo industrial. Con este sistema se ha favorecido al mundo financiero y los plutócratas han podido generar más y más dinero, existiendo cada vez una brecha mayor entre ricos y pobres. El sistema monetarista no es una solución válida para el capitalismo pues no beneficia a la economía productiva y eso desencadena malestar, desempleo, desindustrialización y esclavitud a escala planetaria. El capitalismo debe reorientarse hacia la economía productiva y realizar más inversiones en fábricas y talleres que generen trabajo a nivel global. 



 fig. 5. Deuda pública de EEUU entre 1940 y 2013. Obsérvese el crecimiento exponencial desde los años 1.970's coincidiendo con el sistema monetarista y con moneda americana sin respaldo.

Por lo tanto, después de este estudio queda demostrado que cuando empezaron los orfebres a realizar la banca a gran escala no realizaron ningún timo sobre préstamos concedidos en base a depósitos de los clientes sobre papelitos que emitieron de más. Simplemente realizaron el trabajo que únicamente podían hacer, pues en caso contrario, ese sistema de banca no hubiera podido darse y el desarrollo de la economía moderna hubiera sido imposible.

Concluimos que el sistema actual de banca con reserva fraccionaria es correcto y que deberían tomarse los elementos correctivos nombrados arriba del 1 al 5 para que la economía no tuviera esos altibajos tan bruscos y los ciclos económicos tendrían más suavidad.

Además, vemos claramente que tampoco el Estado podría hacerse cargo de estas bancas públicas, por una sencilla razón de costes. Veamos números.


Si necesitamos 560.000 € para el capital social y las reservas de un banco y únicamente podemos obtener 33.000 € de beneficio máximo, el banco público trabajaría para pagar el sueldo de una persona durante un año (33.000 €), no pudiendo trabajar más que esa persona. Sí se podría ahorrar dinero si la banca fuera electrónica, pero la gestión la debería llevar alguien que tendría que tener un sueldo... Si alguien cree la falacia que el banco crearía un puesto de trabajo, se tendría que ver el coste de crear, por ejemplo, 1.000 puestos de trabajo en la banca. Si multiplicamos los requerimientos de un banco, por 1.000, resultaría unas necesidades de 560 millones de €, entre capital social y reservas. Es por ello que vemos que este planteamiento es totalmente impensable pues al Estado únicamente le saldrían las cuentas mediante carga de más impuestos al contribuyente y al final caería en la tentación de contratar 4 personas por oficina, para llevarla de forma correcta. Entonces el sueldo de 33.000 € para una persona en un principio (beneficio obtenido por los intereses en un año de los préstamos) resultarían en unas pérdidas de:


33.000 · 4 (sueldos) - 33.000 (ganancias) = 99.000 € por banco.

Y si tenemos en cuenta los 1.000 bancos, resultaría una escandalosa cifra de pérdidas de 990 millones de euros que añadidas a las necesidades de constitución y reservas, 560 millones de €, requerirían un total de 1.550 millones de €, un agujero que siempre existiría e iría in crescendo con el sistema, pues los salarios habría que pagarlos regularmente. Lógicamente el sistema público es inequívocamente inviable también... por lo que la banca con reserva 100 % es una utopía en boca de prestigiosos académicos que no serían los que montarían un sistema tan ruinoso, pues en caso contrario, deberían de desprenderse de sus premios, sus medallas, sus cátedras, sus títulos Y PERDER MUCHO DINERO CON SU SISTEMA pues, por lo que se ha visto, de economía no tienen ni la más remota idea, aunque nos den vueltas y vueltas con argumentos filosóficos carentes de sentido y de lógica funcional.

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jueves, 19 de noviembre de 2015

Caso práctico de banca con reserva 100 % y banca con reserva fraccionaria

El sistema bancario parece que nunca ha estado bien concebido. Ya vimos en la entrada anterior que el dinero creado por el multiplicador bancario aplicando el método de reserva fraccionaria hace que exista mucho más dinero ficticio, fiduciario, sin respaldo en ningún patrón y que solo se registra en líneas de entrada o salida de apuntes contables en los ordenadores de los bancos.

fig. 1. El dinero tenía un valor intrínseco al oro. A partir de 1971 se rompen los acuerdos de Bretton-Woods y el dinero rompe el cambio 1 dólar = 1 pieza de oro que valga un dólar, llegándose al dinero fiduciario (que no se corresponde con esa paridad de cambio), al dinero fiat (dinero que es de curso legar y obligatorio respaldado por la entidad encargada de llevar la política monetaria)

Sin embargo, vamos a matizar ahora qué sucedería con un sistema aparentemente perfecto de coeficiente de reserva 100 %. Sería un sistema de banca donde todos los depósitos a la vista y equivalentes deban ser mantenidos como en cajas fuerte, sin posibilidad de prestar contra ellos. Es decir, dichos depósitos estarían en el banco custodiados, sin poderse tocar por parte del banco ni prestar, salvo que el cliente decidiera hacer movimientos en la cuenta. Las reservas serían las que tuviera el banco de las aportaciones de los socios capitalistas y aumentarían o disminuirían de acuerdo a los resultados contables de cada año y la decisión legal o particular (dependiendo del caso) de incrementar el valor de las mismas respecto al negocio de tomar intereses sobre préstamos sobre clientes de esas reservas, y no sobre los depósitos de los clientes. 

fig. 2. Grupo 11 Reservas del actual Plan General de Contabilidad de 2008.

Una banca con coeficiente de reserva de 100 %, aunque resulte el sistema perfecto para que no existan pánicos bancarios ni falta de liquidez ante clientes, no quiere decir que dicho sistema sea viable. Eso lo razonaremos en el próximo artículo.

Pongamos un ejemplo práctico.

Vamos a plantear dos situaciones, comparando el sistema de reserva 100 % con el sistema de reserva fraccionaria:

a) Sistema con reserva 100 %. El banco tiene unas reservas de 500.000 €. Recibe depósitos de 100 clientes a una media de 30.000 € por cada uno, por lo que en total se embolsa 3.000.000 €. El banco solo puede prestar el 16,7 % del capital recibido en depósitos dado que es lo que cubre las reservas, que son 500.000 €. El importe total de depósitos es intocable, pues no son reservas del banco. Por lo tanto es dinero esterilizado y existe liquidez absoluta en el manejo de ese dinero, como en tiempos de los orfebres.

b) Sistema con reserva del 2 %. Con los mismos datos del ejemplo anterior, el máximo capital creado a través del multiplicador m sería:

Capital creado máximo de préstamos a través de depósitos = 3.000.000 · m = 3.000.000 · (1 / res) = 3.000.000 · (1 / 0,02) = 150.000.000 €

Evidentemente, un banco con unas reservas de 500.000 €, en el caso (a) podrá acogerse a cualquier situación de impago pues está totalmente cubierto. El problema es que no tiene casi capacidad de préstamos ni de negocio. En el caso (b) el banco puede realizar 300 veces más préstamos que en el caso (a) gracias al coeficiente de reserva del 2 %, pero tiene una exposición a riesgos de impagos muy superior y que puede ser sobrepasada fácilmente con varios clientes que dejen de pagar la amortización de una hipoteca o un préstamo personal.

En definitiva, y sin extendernos, existen dos grandes diferencias en estos dos casos analizados:
  • Si se instalase un sistema de banca de reserva 100 %, la capacidad de otorgar créditos sería muy limitada. La única forma que se me ocurre de que un sistema así funcionase sería la existencia de múltiples bancos en competencia, con mucho menor capital social y reservas que los actuales. El incentivo de crear bancos de este tipo es que la autoridad política debería supervisar que se cumpliese el coeficiente de caja 100 % y entiendo que el negocio de banca se podría extender a muchísimos diferentes bancos y entidades financieras y cuando la operación requiriese de préstamos grandes se podrían unir en la operación diferentes bancos para, en forma consolidada y cooperativa, pudieran llegar a realizar la operación. Bajo la perspectiva de este sistema bancario, los intereses por depósito de clientes deberían tender a cero, pues de lo contrario no existiría incentivo entre los banqueros para ejercer el negocio, y por otra parte los clientes estarían seguros de que su dinero nunca se perdería por crisis bancarias. Los bancos siempre podrían prestar dinero, pues no tendrían el inconveniente de hacerlo con un sistema de reserva fraccional con riesgo. Se haría sobre el total de las reservas del banco, siempre cubiertos los impagos, pues no se usan los depósitos de los clientes para multiplicar la masa monetaria.
  • El sistema descrito para la reserva fraccionaria actual se basa en el convencimiento de que no todos los clientes van a retirar los depósitos al mismo tiempo, ni van a existir impagos de préstamos multitudinarios. Sin embargo, ese escenario de impagos a la banca es de todos conocidos con la actual crisis burbujista - inmobiliaria iniciada en EEUU. Por lo tanto, es algo que nos está afectando a todos, personas, empresas, empleados... El préstamo no fluye aún a las empresas pues el sistema financiero está cortocircuitado y se intenta restaurar desde un sistema de banca central que únicamente está inyectando un exceso de masa monetaria, intentado dar fluidez, pero al mismo tiempo, vamos viendo que el dinero cada vez vale menos y los tipos de interés de la FED están sobre el 0 - 0,25 %, un escenario caótico donde, unos precios tan bajos pueden haber preparado otra onda de ciclo medio que nos alcance en un futuro, con otra crisis bancaria - crediticia.

¿Quiénes serían aparentemente los perjudicados con un sistema de reserva 100 %? Los grandes banqueros internacionales, pues con este esquema, ya no sería tan suculenta su tajada del pastel mediante el sistema actual y si además, los bancos centrales desapareciesen, al no tener que realizar función alguna, pues los bancos comerciales no tendrían ningún tipo de problema de solvencia, automáticamente los grandes banqueros se focalizarían hacia las empresas, es decir, a participar en su accionariado y a reforzar la economía productiva.

¿Quiénes serían aparentemente los beneficiados con un sistema de reserva 100 %? Numerosos pequeños banqueros que aparecerían y podrían competir con los grandes, haciendo que gracias a sus irrupción en el mercado, el sistema tendría suficientes bancos e intermediarios financieros para llevar a cabo los suficientes préstamos a clientes, de tal forma que las crisis sistémicas por burbujas creadas por exceso de crédito que luego son derrumbadas cuando suben los tipos de interés de un banco central, no pudieran darse. Además, el crédito tendría la peculiaridad de que sería posible hacer sin tanto riesgo, porque las reservas siempre cubrirían al banco.

Este modelo simple resultaría el óptimo para que el sistema bancario diese créditos, no se repitieran quiebras y pánicos bancarios y los grandes banqueros internacionales se reorientaran más hacia la economía productiva, por lo que, ganaríamos todos. Para llevar a cabo este proyecto se necesita ley gubernamental que impida que las grandes ganancias de los banqueros internacionales frenen estas ideas, que evidentemente van en contra de su riqueza fácil que perjudica al 99 % de la población mundial.


Nota: este es un planteamiento teórico donde no se ha argumentado cuál sería la ganancia del banquero. ¡Y eso sería pieza clave! Si no hay beneficio o es inexistente nadie invierte. Esta forma de desarrollar ideologías económicas que parecen ser ciertas son las del estilo del libertario anarcocapitalista, D. Jesús Huerta de Soto (JHS, el mesías de la anarquía), quien dice abominar, a través de sus planteamientos, de las matemáticas en economía, abducido por la praxeología, donde a través de un intento de inquisición medieval nos intenta abstraer en un bonito cuento del que parece tener razón, después de haber escrito numerosos libros sobre la materia donde no hace ningún cálculo numérico - matemático sobre su paradisíaco e idílico mundo de banca con coeficiente de reserva 100 % y la abolición de las bancas centrales. Finalmente en el siguiente artículo se desmontarán definitivamente estos argumentos con las herramientas que nos proporciona el saber humano y no con la charlatanería, el empecinamiento y la contumacia con que hace gala D. JHS, que es un verdadero “mesías” o “predicador” de la anarquía, pues defiende la destitución del Estado y la abolición de las bancas centrales y el establecimiento de banca con reserva 100 %. Reitero que en el siguiente artículo se desmontará toda esta farsa ideológica que solo pueden pensar 4 iluminados que no tienen el suficiente conocimiento matemático para llegar a conclusiones serias a través de ecuaciones simples, que incluso un chaval de la ESO hoy en día sabría calcular.


Si D. JHS y sus seguidores llegaran a la extraña conclusión que la banca con reserva 100 % debiera ser pública, entraría en una contradicción antagónica de primer orden, pues la corriente libertaria española niega cualquier tipo de acción estatal. Dicen que el Estado sobra. Por lo tanto, demostraremos en el siguiente artículo que los profetas de la anarquía y de una banca sin beneficios solo dicen estupideces propias de personas que no tienen el más mínimo conocimiento de la matemática, aunque ellos se cataloguen como los economistas más avanzados en el campo liberal. Queda lejos Hayek para criticar a toda esta pléyade de analfabetos funcionales que intentan sembrar mentiras basadas en pensamientos irracionales, imposibles y utópicos. Lo demostraremos en el siguiente artículo.