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sábado, 16 de septiembre de 2017

Wall Street no tendrá piedad de los 300.000 afectados del Popular



Wall Street no tendrá piedad de los 300.000 afectados del Popular

BlackRock se convierte en el máximo accionista del Santander porque aumenta su participación gracias a la ampliación de capital de la entidad cántabra

Viendo cómo está dividido el capital del Santander podemos entender mejor por qué se realizó con tanta eficacia la operación bajista que llevó a la entidad cántabra a comprar por un euro al Banco Popular.

Por mucho que puedan pensar que el Santander pertenece a la familia Botín no es así ya que ésta sólo controla un 0,7% del capital del banco. Los máximos accionistas y quienes lo controlan realmente son bancos custodios y los grandes fondos de inversión que tienen su sede en Wall Street (y algunos en Washington) y que, en realidad, son los que manejan a su antojo la economía y las grandes empresas del mundo.

En medio de toda esta amalgama de intereses de las grandes corporaciones mundiales nos encontramos en cómo actuaron contra el Banco Popular con la complicidad necesaria de Luis de Guindos, Antonio Carrascosa y el eficaz trabajo para el Santander de Emilio Saracho. El Popular garantizaba a estas grandes corporaciones, que manejan activos presuntamente provenientes de negocios que van en contra de la moral, de los derechos humanos o de la salud de las personas, una rentabilidad rápida ya que el banco, aunque tuviera un problema de liquidez provocada por las consecuencias de la operación de De Guindos, Saracho, Carrascosa/König, disponía de una serie de activos que, una vez en manos del Santander, generaría unos beneficios a muy corto plazo además de garantizarles un mayor control sobre la economía española. Por otro lado, tenían la garantía de que ninguna de las autoridades gubernamentales españolas iba a intervenir, lo que les daba impunidad para operar en el mercado para devastar la acción del Popular y, por otro lado, de aumentar su participación en el Santander.

La situación crítica del Santander y la pérdida de beneficios por las consecuencias del Brexit y de la desaceleración de la economía latinoamericana estaba provocando que tanto los bancos custodios como las grandes empresas de gestión de activos perdieran mucho dinero, cosa que Wall Street no podía permitir. Había que hacer algo, y lo hicieron, sin piedad alguna. Incluso se podría indicar que la propia Ana Patricia Botín pudiera plantear una solución justa, ética y digna para los 300.000 accionistas que lo han perdido todo, una solución mucho más digna que los bochornosos bonos de fidelización que pondrán en circulación en el mes de septiembre y que no tiene otro fin que dividir a las víctimas y garantizarse un blindaje judicial con una limosna que sólo quiere aprovecharse de la necesidad de muchos de esos pequeños accionistas que lo han perdido todo. Sin embargo, el control que tienen los bancos custodios, los grandes fondos de inversión o las empresas de gestión de activos no tendrán piedad. Al fin y al cabo, esos pequeños accionistas no son más que peones de los que se puede prescindir porque los intereses de Wall Street son superiores a las más de 300.000 necesidades de quien se ha quedado sin nada para favorecer la avaricia de quien ya lo tiene todo pero que no está satisfecho.

Desde hace años los socios mayoritarios del Santander son State Street Bank, Chase Nominees, Guaranty Nominees, Clearstream Banking, EC Nominees o BNY Mellon, por citar algunos. Entre estas entidades controlan más de un tercio del banco. Sin embargo, en la CNMV no existen registros de quiénes son los accionistas que controlan estas entidades. No hay obligación de ello, lo que deja una situación de total opacidad a la hora de controlar quién está detrás de ese dinero. Puede ser cualquiera. Son bancos custodios.

Por otro lado, están los bancos de inversión y las grandes empresas de gestión de activos como BlackRock que, ¿curiosamente?, controla ya más del 6% del Santander. Antes de la intervención, el mayor gestor de activos del mundo poseía un 4% del Banco Popular y era su tercer máximo accionista por detrás de la Sindicatura y de Antonio del Valle. La operación bajista estaba en pleno auge y BlackRock actuó una semana antes de la intervención del Banco Popular que terminó con la compra por parte del Santander. En concreto, vendió 98 millones de títulos entre el 30 y el 31 de mayo dejando su participación en el Popular del 4% al 1,7%.

BlackRock, al igual de Crédit Mutuel, Allianz u otros inversores institucionales, abandonaron el Popular justo antes de su intervención, seguramente porque, presuntamente, podrían haber comenzado a manejar información privilegiada proveniente de los instigadores de la operación y, por supuesto, en el caso de BlackRock con intereses cruzados puesto que la compra del Popular, aunque perdiera una parte del valor de su inversión por la operación bajista y los movimientos a corto que estaban descapitalizando el valor bursátil de la sexta entidad financiera del país, iba a ganar mucho más si el proyecto encabezado por Emilio Saracho, Luis de Guindos y el Santander tenía el éxito que tuvo.

¿Quién es BlackRock? Como ya hemos indicado anteriormente, se trata de la mayor gestora de activos del mundo, con un volumen de negocio que se calcula en más de 8 billones de dólares anuales. Su presencia en el mercado empresarial español es muy importante, puesto que no sólo tenía un 4% del Popular, sino que, además del 6% que ya controla del Santander y que le convierte en el mayor accionista, dispone del 5% del BBVA, del 4% del Sabadell o del 1% de CaixaBank. Una empresa de este tipo, con el volumen de beneficios que tiene, es muy probable que en el año 2019 se haga también con un importante paquete de acciones de Bankia, incluso que se convierta en el mayor accionista. Por tanto, BlackRock, puede controlar a su antojo a los grandes bancos españoles y, en un momento determinado, provocar la caída de alguno de ellos, Santander incluido, para beneficiar a sus clientes o para aumentar su participación en la entidad compradora, sea española o extranjera.

El control de BlackRock sobre la economía española es absoluto. En una comunicación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores informó que tenía en su cartera una participación del 2,1% del IBEX35. Esto, junto con las inversiones de los bancos custodios, hace que estas grandes empresas de Wall Street estén controlando más de 75.000 millones de euros de nuestras principales corporaciones, una cantidad que es movida dentro de los mercados en base a los intereses de sus clientes.

Lo más alarmante es la opacidad con que operan estas grandes corporaciones ya que nadie conoce quiénes son sus clientes. Los bancos custodios, además, están en la órbita de las operaciones anti blanqueo y de evasión de capitales de las instituciones policiales internacionales. La opacidad que ofrecen como valor añadido a sus clientes es aprovechada en muchos casos como un modo de lavar dividendos comprados con dinero poco claro. Como no están domiciliados en nuestro país los beneficios logrados por las operaciones del mercado no están obligadas a tributar en España. Un ejemplo de ello lo tenemos en el banco Clearstream Banking que estuvo envuelto en escándalos de corrupción y de blanqueo de capitales como, por ejemplo, las conexiones del Banco Ambrosiano con la mafia y el Vaticano, o, por ejemplo, con presuntos sobornos cobrados por altos cargos del gobierno de Nicolás Sarkozy. En Estados Unidos se detectó que esta entidad ocultaba fondos iraníes destinados a la financiación del terrorismo. Clearstream maneja un 3% de las acciones del Santander.

Por otro lado, tanto bancos custodios como empresas de gestión de activos suelen estar inmersos en operaciones que rozan la ilegalidad, tal y como le ocurrió a la propia BlackStone, el fondo con quien el Santander ha cerrado la venta del 51% de la cartera inmobiliaria del Popular, con su fondo buitre Fidere en la compra de viviendas sociales de la Comunidad de Madrid durante el gobierno de Ignacio González.

Los propios bancos custodios que, en teoría, no pueden operar con los valores de sus oscuros clientes, pero lo hacen a través de bancos de inversión o de empresas de gestión de activos que, o pertenecen a sus grupos bancarios o son las empresas matrices, tal y como ocurre con Chase Nominee, uno de los principales accionistas del Santander, que pertenece a JP Morgan. En la operación bajista del Popular uno de los fondos que más posiciones cortas realizó fue Marshall Wace que, casualmente, también pertenece a JP Morgan.

Las 300.000 víctimas del capitalismo salvaje de Wall Street no encontrarán soluciones dignas porque los intereses de esos gigantes de Nueva York están muy por encima de los de quienes les fue arrebatado por aumentar la rentabilidad de un banco que estaba al borde del rescate y que, por tanto, su caída provocaría grandes pérdidas a los clientes oscuros de los bancos custodios, de los grandes fondos o de empresas de gestión de activos como BlackRock y nada de eso se podía permitir porque ni las autoridades europeas y españoles podían dejar que el Santander cayera, ni Wall Street podría asumir las pérdidas que sus grandes bancos custodios, sus grandes fondos o sus grandes empresas de gestión de activos tendrían que asumir. Siempre es mejor que las pérdidas vengan a través de “daños colaterales” que de quienes ya manejan la economía y la geopolítica mundial.


miércoles, 6 de septiembre de 2017

“Operación Washington”: el asalto al Popular

“Operación Washington”: el asalto al Popular

4 de Septiembre de 2017 | 11:50
ESTEBAN CANO

En esos días de junio en que ya se atisba la llegada definitiva del verano, en un hotel cercano a la ciudad alemana de Dresde, el ministro Luis de Guindos y directivos del Banco de Santander trabajaban de manera frenética para buscar una solución a la situación en que se encontraba la entidad cántabra teniendo en cuenta que unas semanas después se celebraría en el Reino Unido el referéndum sobre la permanencia de los británicos en la Unión Europea. Un resultado favorable a la salida sería fatal para el Santander y ya estaban asumiendo importantes pérdidas en los beneficios por la desaceleración de las economías latinoamericanas y por las constantes devaluaciones de divisas. Un tercio del negocio bancario del Santander está en Latinoamérica y una salida del Reino Unido de la Unión Europea sería un desastre que podría llegar a hacer caer a uno de los principales bancos del mundo. No se podía consentir algo así, sobre todo porque el Santander había arriesgado mucho con su entrada en el difícil mercado bancario británico para consolidar la unión bancaria europea. Había llegado el momento en que el favor debía ser devuelto. Tom Hagen hizo la llamada y los deudos acudieron a ella, en este caso, Luis de Guindos.


En esa reunión se estableció, en primer lugar, un objetivo: el Banco Popular que estaba teniendo dificultades en los últimos años por su exposición al ladrillo de la burbuja. El Consejo de Administración de la sexta entidad española acababa de lanzar una ampliación de capital y su presidente, Ángel Ron, tenía un plan de viabilidad para salvar al banco. Sin embargo, Luis de Guindos sabía que las aguas bajaban revueltas en el Consejo de Administración por las injerencias constantes de uno de sus consejeros, el mexicano Antonio del Valle, y De Guindos se iba a aprovechar de ello cuando llegara el momento. En segundo lugar, se buscó a la persona que lideraría dicha operación y se encontró en un hombre del Santander y que en aquel momento era uno de los vicepresidentes de JP Morgan. En tercer lugar, se hizo un esbozo de cómo hundir al Popular: presión de los mercados, descapitalización de liquidez, presión de los medios de comunicación, etc. En cuarto lugar, los directivos del Santander le exigieron a De Guindos la cobertura de las autoridades españolas y europeas. En quinto lugar, se decidió que, fuera cual fuera el resultado del referéndum del Brexit, la operación debía ejecutarse en un plazo de un año, durante las fechas de la reunión del Club Bilderberg que se celebraría en la ciudad de Chantilly al año siguiente. Por esta razón, bautizaron a las estrategias que llevarían a que el Santander fuera rescatado por España y Europa como “Operación Washington”.


A partir de ahí los movimientos y las reuniones fueron constantes. Por un lado, Luis de Guindos puso al servicio de la operación al Banco de España y a la CNMV para que no actuaran ante el ataque frontal contra el Banco Popular que se iniciaría a principios de año. También se aseguró que las autoridades supervisoras españolas no pusieran ninguna pega al nombramiento de Emilio Saracho, un hombre sin experiencia en banca comercial, como presidente del Popular tras la más que probable renuncia o destitución de Ángel Ron. Había que darle vía libre a Saracho para que pudiese realizar las funciones que se le habían encomendado: destruir a la sexta entidad financiera del país para que fuera absorbida, adquirida o regalada al Santander.
Por otro lado, Luis de Guindos se había garantizado una baza importante en Europa: su inseparable amigo, camarada y compadre Antonio Carrascosa ocupaba uno de los principales puestos en la Junta Única de Resolución y, llegado el momento, sería quien aceptaría los datos sesgados y preparados al efecto para tomar la decisión de intervenir al Popular. Carrascosa, además, utilizaría su influencia dentro de la JUR para que, llegado el caso, las propias instituciones europeas aceleraran el pánico en los mercados a través de declaraciones inoportunas e interesadas realizadas en momentos clave de la operación.

La “Operación Washington” se iba a aprovechar de los movimientos encabezados por Antonio del Valle para desalojar a Ángel Ron de la presidencia del Popular. En un principio todo lo que iba a mover el magnate mexicano sería usado como el brazo ejecutor y como una cortina de humo que no hiciera sospechar a nadie que el Santander iba a por el Popular. Además, se les haría creer a todos los “insurgentes” del Consejo de Administración que Saracho trabajaba para ellos y que sería el hombre perfecto para poder realizar la acción corporativa que llevara a la sexta entidad financiera del país a ser vendida a otro banco —Del Valle tenía la preferencia del Sabadell— para que el grupo de inversores y consejeros encabezados por el de México DF obtuvieran grandes beneficios y, de este modo, que fueran la cara visible mientras que De Guindos, Carrascosa, Saracho y el Santander estuvieran moviendo otros hilos.

Sin embargo, se encontraron con un escollo inicial con el que no contaban: el plan de viabilidad de Ángel Ron que había sido aprobado por el Banco de España y por el propio Ministerio de Economía. Este plan estaba dando sus frutos y las cuentas del Popular de diciembre de 2016, aunque mostraban pérdidas, dieron cuenta de que la situación negativa del banco se estaba cauterizando. Saltaron las alarmas y el plan fue frenado en seco tanto por Luis de Guindos como por el propio Emilio Saracho que, aunque no había sido nombrado presidente por la Junta de Accionistas, ya actuaba como tal después de la dimisión de Ron.

Una vez iniciado el año 2017, ya sin el escollo que suponía Ángel Ron y su plan de viabilidad, la operación se aceleraría. Saracho hacía su trabajo de liquidación a la perfección. Del Valle y Reyes Calderón se movían en una línea paralela que beneficiaba, sin ellos saberlo, a los intereses del Santander. El valor del Popular en bolsa iba cayendo a medida que aumentaban las estrategias a corto, incremento que no fue frenado ni por el Banco de España ni por la Comisión Nacional del Mercado de Valores tal y como hicieron unos meses después con Liberbank.

El deadline se acercaba y Saracho iba demasiado lento. Por eso, y aprovechando la Junta General de Accionistas, dio un primer golpe al confirmar dos estrategias para salvar al banco —ampliación de capital u operación corporativa. El mero planteamiento de dos acciones alternativas supone un error de principiante de cara a los mercados y un experto como Emilio Saracho sabía que esa indefinición iba a tener unas consecuencias tremendas, tal y como ocurrió. A partir de este instante hasta el día de la intervención se aceleró todo y Saracho comenzó a demostrar para quién trabajaba realmente.

Sin embargo, a pesar de que las posiciones bajistas seguían aumentando su presencia —sobre todo Marshall Wace que pertenece a JP Morgan — sin que ni el Banco de España ni la CNMV actuaran; a pesar de que los rumores de venta a diferentes entidades, sobre todo Bankia y sin que en la rumorología apareciera el Santander, eran cada vez mayores; a pesar de que Saracho continuaba aplicando fórmulas para restar liquidez al Popular; a pesar de que la prensa afín a Antonio del Valle continuaba sacando artículos que generaban más pánico en los mercados, a pesar de todo ello, la operación se pudo ir a pique en el momento en que el propio Del Valle hizo una oferta a Saracho para una ampliación de capital en la que el mexicano podría invertir hasta 10.000 millones de euros. Esta situación hizo que todo se acelerara porque, de filtrarse esa información en los medios, hubiese generado una presión tal que hubiera provocado que el Santander no se hiciera con el Popular. Del Valle tenía la capacidad de salvar al Popular y era algo que ni De Guindos, ni Carrascosa, ni Saracho, ni el Santander podían permitir.

Las filtraciones o las declaraciones inoportunas de Helke König, los informes sesgados presentados por las auditoras, el recrudecimiento de las posiciones a corto que incluso se ponían como mejor modelo de inversión en el Popular por los portales de información bursátil, los movimientos de Saracho para descapitalizar el banco, todo ello llevó a que en la reunión que mantuvo Luis de Guindos en Chantilly (Virginia) con el Santander unos días antes de la intervención se diera luz verde a que el aparato de la JUR tomara la decisión de actuar y de entregar el Popular a la entidad cántabra.

La precipitación de las últimas dos semanas antes de la intervención hizo que se cometieran errores muy graves que podrían llevar a que la Justicia anulara la operación, algo que desde el statu quo no se puede permitir. De ahí la opacidad de las instituciones europeas a la hora de dar explicaciones o de dar acceso a la totalidad de la documentación con el argumento de que tienen que proteger al Santander, tal y como indicó la propia Comisión Europea la pasada semana.

El hundimiento y la intervención de una entidad que había superado los test de estrés y que no tenía ningún problema de viabilidad a través de una operación perfectamente orquestada es un acto de presunta corrupción empresarial y moral porque la consecuencia ha sido que se ha dejado en la ruina a más de 300.000 familias, lo que da una idea de cuáles son las prioridades de quienes gobiernan este país y la Unión Europea: mantener a las élites por encima de lo que sea, incluso de los derechos e intereses de los propios ciudadanos. Ante todo esto, ¿qué está haciendo la Justicia que no entra de oficio, sobre todo teniendo en cuenta que para rescatar al Santander se han tenido que vulnerar leyes fundamentales en la jurisdicción empresarial?

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Los amos del dinero han hecho lo que les ha dado la gana. NO hay justicia, ni ley, esto es el Oeste, la ley del más fuerte (léase adinerado). No existirían situaciones así si la política monetaria la llevara una institución pública alejada de los políticos manirrotos. Todo el entramado financiero debería estar controlado por el banco del Estado así como la emisión del dinero. De esta forma no existirían estos desaguisados legales en los que el pez grande se come al chico.

No obstante, en España el plan de los de Podemos de nacionalizar la banca no tiene nada que ver con la idea de conseguir una banca pública totalmente aséptica de políticos. Ellos son comunistas. Yo soy capitalista antibanquerista. El comunismo debería estar prohibido como el fascismo-nazismo, pues como se ha explicado, conforman la misma falacia. La economía productiva - real no puede depender de buitres carroñeros que únicamente enturbian las relaciones económicas entre los ciudadanos y las empresas. La capacidad de crédito de una nación no puede estar en manos privadas. De no tener que pagar el Estado intereses por préstamos bancarios, el dinero sería libre de deuda. Los bancos deberían desaparecer así como todas las nuevas fórmulas de dinero, como las criptomonedas, pues únicamente sirven para evadir impuestos y capitales. China en ese sentido, va por el buen camino.


sábado, 12 de agosto de 2017

¿Cómo eliminar la deuda de los Estados?

Los Estados tienen deudas con bancos privados, porque a nadie se le ha ocurrido expropiar a toda la banca y que el Estado sea el Banco. No hay mejor forma de que los políticos fueran sensatos que con una democracia de verdad, con separación de poderes.

Lógicamente el banco público debería ser llevado por empleados públicos siguiendo las políticas monetarias del ministro de economía. 

Así no habría deudas, porque el Estado controlaría el dinero emitido, y podría ajustar la masa monetaria directamente sin los caros intermediarios que tenemos que son los que ejercen el poder real, los banksters. 

Manejando el Estado la política monetaria, y sin existir bancos privados, la tendencia sería a que: 

* Los políticos fueran sensatos. Con la separación de poderes real en una democracia de facto, la política monetaria sería la del Estado, no la de banqueros internacionales con intereses particulares. 

* La creación de dinero sería no para maximizar beneficios a un grupo elitista, sino para coordinar las políticas de obtención de riqueza y capitalización de la economía productiva a todas las capas sociales, sin recurrir a chupasangres que únicamente se lucran de los ciudadanos, con el pago de intereses de las deudas contraídas por los Estados que pagan los ciudadanos mediante impuestos confiscatorios. 

* Si el sistema se exportase a nivel mundial, todos los bancos de todos los estados estarían coordinados para lograr una moneda única fiduciaria, para de esta forma tener valor intrínseco y cada Estado hacer una confiscación de todos los metales preciosos (oro, platino, plata,...) de tal forma que los banqueros NUNCA pudieran recuperar el poder haciendo juegos malabares para intentar derrumbar un sistema que beneficiaría al ciudadano en general, en detrimento de una élite endiosada y avariciosa que solo sueña con dominar el mundo pervirtiendo a los políticos. 

* El Estado privatizaría todas las empresas que pudiese, pero el control estatal de la moneda sería el garante de la libertad del ciudadano frente a los banksters. 

* Todo el dinero fiduciario en una moneda global entre todos los estados garantizarían flujos de intercambio de factores de producción de tal forma que en poco tiempo, los costes salariales tenderían a igualarse y la multiplicación exponencial de las empresas sería una realidad, fuera de las manos conspirativas de los banqueros oligárquicos. 

Esto no es una utopía, es la única forma de reconducir la economía mundial. 

¡Abajo los banqueros privados!. Si es necesario, unamos nuestras fuerzas para que se hundan en la miseria para crear el sistema que va en contra de sus intentos de nuevo orden mundial nazicomunista, que es lo que intentan conseguir con sus crisis pactadas desde el tipo de interés amañado de sus putrefactas bancas centrales. 


martes, 11 de julio de 2017

Análisis del desempleo en España. Varias razones.



El nivel de desempleo en España es todavía muy elevado después de llevar legislatura y media con un gobierno del PP que se suponía iba a tomar medidas para corregir los despropósitos causados por el anterior gobierno socialista. Vemos como la sangría del desempleo se sitúa aún en niveles estratosféricos, como corresponde a una república bananera de 2º nivel, lejos de aquel pletórico alegato de "ser la Champion League de la Economía Mundial" pronunciado por ZP cual sinsorgo avezado en decir tonterías solemnes.


Pincha en la imagen para verla bien.

Estadística referida al 4º trimestre de 2016, dado que algunos países en 1º trimestre de 2017, no aparecen.

España tiene un problema serio y el gobierno pepero no ha conseguido nada más que engañar a los incautos con estadísticas fútiles y el arte del birlibirloque, aplicar la magia de números desordenados que les eran útiles para mostrar a la ciudadanía la mentira camuflada de la estadística manipulable, mientras muchos políticos de este partido se repartían el botín de los españoles al más puro estilo felipista de los años '80 y la escandalosa corrupción de aquellos tiempos. Lo que se ha producido es una demencial artimaña en los poderes económicos oligárquicos estatales (fundamentalmente bancos y las distribuidoras eléctricas) que han tomado el país para forrarse y sanear sus cuentas para enriquecerse a costa de empobrecer al ciudadano medio. 

Primer gran hándicap a mejorar: los elevados costes energéticos.

Declaraciones como la del ex-ministro Soria alegando que "las grandes compañías eléctricas venían a su despacho con el Real Decreto para firmarlo el gobierno" solo demuestra que en este país padecemos de políticos incompetentes, mentirosos, corruptos, evasores de impuestos y responsables de la situación actual del país,  pues además muestra la incongruencia de un ministro que firmó el decreto del "impuesto al sol" sobre el autoconsumo eléctrico.

España tiene interconexiones eléctricas con Francia, Marruecos (acuerdo renovado en 2015) y Portugal. De haber desarrollado más las energías renovables en parques solares fotovoltaicos y aerogeneradores, siguiendo la agenda 20/20/20 de la UE en materia de incentivación de renovables, España hubiera ganado mucho dinero por exportación de energía eléctrica.

Además, el autoconsumo es algo que debería potenciarse siempre, pero nunca cobrarse por disponer de energía del sol para consumo propio y a la hora de verter a la red, se debería cobrar un peaje de ATR (acceso terceros a la red) para establecer un balance neto (descuento de la factura entre lo que se ha gastado de la red y el importe de aportación sobrante). Lo único que debería cuidar un gobierno en su legislación es que no fuese superior la aportación a la red que el gasto eléctrico pues entonces se podría poner en quiebra la red de REE y la distribución si muchos particulares y empresas proceden a obtener ingresos de la red, superior a sus gastos. Lo que no es entendible es pagar un impuesto por usar placas fotovoltaicas para generación eléctrica particular sin ceder energía a la red. Eso es aberrante, delirante y denunciable. En este país sucede.

En la era ZP se fomentó la burbuja de las fotovoltaicas prometiendo que dicho sistema podría verter energía en la red pagando dinero por ello. De la legislación anterior se entendía que cualquier particular podría ceder a la red energía y se pagaría sin asumir costes ni establecer el balance neto. Un huerto solar no gastaba la electricidad captada, solo se beneficiaba de engancharse a la red y obtener beneficio vendiendo su energía. Bien, eso a efectos legales, debería también haberse visto como inviable, sencillamente porque las compañías distribuidoras y la REE tienen un negocio de distribución y si alguien genera por su cuenta y usa sus redes están utilizando una propiedad privada para obtener dinero, y estos usuarios no contribuyen a los gastos de mantenimiento, infraestructuras, averías, repuestos, etc. de dicha red, por lo que era también algo no posible. Muchísima gente con este marco legal se embarcó a comprar o alquilar huertos o parques solares con unas rentabilidades supuestas hipotéticamente de acuerdo a aquella legislación y luego esas inversiones fueron un fiasco cuando se vio que el sistema planteado era totalmente inviable por lo aducido anteriormente.

Incentivar las energías renovables, decaídas con el gobierno pepero (no es ni lo de antes ni lo de ahora), tendría ventajas en exportación de energía si se hubiera alcanzado el nivel de energías renovables que tiene un país como Alemania, el cual cuenta con muchísimas menos horas de sol. Otra de las ganancias hubiera sido la bajada en el coste del mercado eléctrico tanto en el mercado diario-intradiario (OMIE) como el mercado de derivados a plazo (OMIP), dado que las fuentes de energía renovable entran en el sistema siempre a cero euros y no la encarecen, por lo que un mix abundante de energía renovable en los mercados eléctricos tendería a hacer descender el precio del coste de la energía eléctrica. Indudablemente esto es algo que va en contra de las compañías eléctricas, sobre todo las que son distribuidoras, pero hay que reconocer que tal como está la situación de crisis en muchas industrias, el coste tan elevado de la energía (también el gas) es motivo para la menor competencia en los mercados internacionales y sobre todo para la desaparición de muchas pymes y pequeños empresarios, aparte de suponer un coste desorbitado para los ciudadanos en general.

¿Qué haría un gobierno responsable?
  • Auditar las cuentas de ingresos tanto de REE como de las distribuidoras en todos sus conceptos no liberalizados (precio de potencia, parte del precio de energía de ATR, capacidad, restricciones técnicas y pagos complementarios, costes financieros, coeficiente de pérdidas, impuesto eléctrico, impuesto municipal, ...). Muchos de estos precios están camuflados en la factura y no aparecen, pero existen. Los ingresos son fáciles de calcular teniendo en cuenta los diferentes tipos de facturas y los clientes. Tanto REE como las distribuidoras podrán hacer los listados de clientes con los precios y sus tarifas.
  • Una vez obtenido los ingresos, se analizarían los gastos tanto de la red primaria (REE) como la de distribución, en todos los aspectos, durante un año. De esta forma, tendríamos la cuenta clave: INGRESOS - GASTOS.
  • Cuando se tuviese ese dato (año tras año), se sabría el porcentaje superior de ingresos sobre gastos. Bajo esta premisa se debería hacer un RD del gobierno en el cual se fijaran las tarifas de ATR en los conceptos anteriores armonizadas a ese porcentaje. Se podría barajar un porcentaje como objetivo para tener las compañías margen de maniobra para realizar sus funciones en la red general y la distribución y estimar el beneficio tras gastos e impuestos. Un beneficio del 25 % anual entiendo que sería lo normal en la industria. Estoy seguro, sin saberlo, que los beneficios porcentuales de las distribuidoras y REE superan varios centenares porcentuales de beneficio. De esta forma se revisarían todas las tarifas fijadas en esos conceptos y se daría una bajada de todos los conceptos enumerados arriba, siempre con correcciones anuales. Así se reducirían los importes fijados por el gobierno de una forma inteligente y no como se hace ahora para esquilmar a empresas y ciudadanos. Y es que tenemos un mercado libre eléctrico, que de libre tiene poco, pues está fijado por un oligopolio donde concurren hasta más de 500 pequeñas comercializadoras que no tienen poder de variar los precios frente a las 3 grandes distribuidoras de 1ª fila, que también son comercializadoras.


Gobiernos tecnocráticos, ¿cómo?


En la Antigua Grecia, hace 2.700 años, existía la Democracia. Atenas es la polis griega más famosa por mantener ese sistema durante siglos.


En Grecia nadie votaba, ni había elecciones, ni oraban los atenienses ante la multitud para preparar un programa político. La democracia actual representativa de partidos surge en la Revolución Francesa con la existencia de dos partidos, los jacobinos (revolucionarios) y los girondinos (moderados). En Grecia no existían partidos políticos, y lo que es importante, no todo el mundo podía presentarse a político (incapaces, incultos, etc.). Solo los ciudadanos varones adultos que tuviesen capacidad podían ser elegidos (entre un 10 % de la población), excluidos los esclavos y los extranjeros establecidos, los matecos). El método de elección de los gobernantes era por sorteo. 



Sistema de sorteo de candidatos a políticos en Grecia. Cada surco representaba un candidato y era elegido como se hace en la lotería hoy en día.

Los gobiernos actuales en España se basan en partidos políticos subvencionados por el Estado. Todos los partidos "antiguos" ofrecen una barrera de entrada a otros partidos, dado que, al haber surgido después sufren de la menor dotación de fondos públicos para campañas, menores espacios electorales en medios de masas.

Los partidos políticos se han convertido en verdaderos centros de poder de gente ni habilitada ni capacitada, como en estos años de "democracia" hemos podido observar. Es vergonzoso haber padecido en España ministros que eran electricistas, ministras que balbucean vocablos como "miembros o miembras" y presidentes de gobierno, como Rajoy, que fueron puestos por el dedazo del anterior presidente del partido, Aznar. Los partidos políticos crean redes clientelares en las cuales enchufan a muchos parientes y allegados. Son máquinas de producir corrupción por la propia esencia del partido: "si eres de los nuestros, te posicionaremos". Además, por mucho que hablen de nuestra "amada" Constitución, en España no existe la ley igual para todos y mientas un pobre hombre es detenido por robar una barra de pan para comer, sinvergüenzas de todo pelaje político e ideológico usan sus cargos para practicar todo tipo de actos delictivos, contando conque la justicia les favorece, dado que están aforados y les juzgan tribunales de justicia, hechos a su medida con el pacto colusorio entre jueces y políticos, al no existir independencia judicial real. La connivencia entre el poder político y el poder judicial, aunque no siempre, es algo que sabe la opinión pública desde hace tiempo y es desastroso para los intereses de la ciudadanía en general.

Para cortar este sistema corrupto, que de democracia no tiene nada, debería establecerse un sistema que frenara la corrupción y pusiera en el poder a la gente más preparada, el gobierno de los más aptos (tecnocracia).

El sistema sería muy fácil. Redactar otra constitución y llevar a cabo estas proposiciones, donde:

  • Se desmantelaran las autonomías pues solo suponen un sobrecoste al ciudadano y el Estado puede funcionar perfectamente sin estos entes administrativos y volver al status quo de una nación sola. España es España y los separatismos actuales son el resultado de una dejadez de los gobiernos en materia de unidad de todos los españoles.
  • Ningún juez sería elegido por ningún órgano político. Serían elegidos por sorteo o bien por carrera profesional, por mérito. Separación de poderes real.
  • Los políticos se apuntarían a una Junta Evaluadora de Políticos quien dictaminaría si el candidato es apto o no apto, de acuerdo a un reglamento sobre las aptitudes y experiencias de los candidatos que deberían ser bien definidas para representar al ciudadano. Dentro de esos requerimientos existirían los "grados" de político de administración local, de político de diputación provincial y de político de administración estatal, habiéndose suprimido todas las autonomías por ley dentro de la nueva Constitución. De acuerdo al número de candidatos aptos, se haría un sorteo para ocupar las plazas en las 3 administraciones antedichas.
  • Los políticos sorteados tendrían dos ingredientes fundamentales que los distinguirían de los políticos de partidos:
        a) Todos los políticos que saldrían sorteados no lo harían por trepar en ningún partido sino por el reconocimiento de un Tribunal Imparcial de evaluación de las habilidades y capacidades propias de todos los aptos para ser políticos. Es decir, todos los políticos pasarían por la prueba de "valer" o "no valer". Hoy en día para llegar a ser político vale cualquiera que sea un lameculos de los políticos del partido, no existe la meritocracia, sino la hipocresía.

           b) No rendirían cuentas al partido sino a España. No tendrían interés particular de grupo, pues a pesar de encabezar la presidencia de un país, sus ministros hasta el momento de llegar al poder, serían desconocidos entre ellos. Esto es muy sano para una democracia donde las amistades peligrosas de larga trayectoria en partidos hacen vincular demasiados intereses particulares que hacen de nuestros representantes políticos meros muñecos tendentes a la corrupción y a gobernar para un grupo de personas y no para el pueblo.

  • El gobierno se formaría con el presidente, que sería elegido como todos por sorteo, y formaría gobierno con los ministros competentes en cada ramo, de acuerdo a la cantera de candidatos de la Junta Evaluadora de Políticos. La oposición estaría formada por otro grupo de elegidos, con la peculiaridad que se haría de forma responsable y no como se ejercita ahora, con cohesión de grupo, muchas veces, haciéndose de forma irresponsable. De esta forma, cada diputado en el Congreso podría votar de acuerdo a su libertad política y no a los dictámenes del partido, consiguiéndose una representación no interesada en "grupitos de poder", sino en hacer la noble empresa de ejercer como político para España.
  • La ventaja es clara: al no saberse quién es el presidente del gobierno de la nación o el alcalde del pueblo, no existirían a priori pactos de acuerdo entre empresas entrelazadas tradicionalmente a los partidos políticos que hacen que muchos proyectos y obras se realicen, no con la máxima de la mayor calidad y el mínimo precio, sino con un sobrecoste extra por el amiguismo que al final, paga el pueblo con la venia del resto de políticos de otras formaciones que son cómplices con la dicha de "hoy por ti y mañana por mí". 
  • El sistema debería permitir que el ciudadano renovara la confianza de los políticos cada 6 meses, pudiendo fácilmente hacerse mediante una votación a través de internet aprobando o reprobando la gestión, tanto del alcalde, del presidente del gobierno, como del diputado general. De esta forma se consigue que el político esté sometido continuamente al escrutinio y supervisión de los ciudadanos de España para, en caso de realizar desviaciones graves de una política sensata, pueda cambiarse a dicha persona e incluso a varias de su gobierno.
  • Desaparecerían las ideologías políticas. Un político se debe al pueblo y por lo tanto debe favorecer a todos los ciudadanos, a los ricos, a las clases medias y a las clases trabajadoras. Las ideologías políticas son entelequías maquiavélicas que llevan desde hace 2 - 3 siglos engañando a la población. La izquierda y la derecha son argumentos de confrontación para ganar electorado, pero como bien sabemos en España, da igual quien gobierne, que con esta falsa democracia de pandereta, solo están para sus propios beneficios y bienestar y la de sus amos, los banqueros y los oligarcas.
  • La política monetaria es asunto de cada Estado y no de iluminados endiosados pretenciosos con delirios de dominación mundial como hacen ver los heredados de las castas financieras en sus acciones desde hace tiempo. Por tanto, el Estado debe controlar su propio dinero, expropiando a los bancos de su poder, primero eliminando las bancas centrales, que son órganos de control obscurantista para conducir a los estados a deuda imparable y empobrecimiento del ciudadano en general con tipos de interés tasados para conducir a ciclos de auge-recesión. Y por último, expropiar a toda la banca y que solo haya un banco, el banco del Estado, donde los ciudadanos tengan respaldo a través de un cuerpo de empleados públicos tecnócratas y no de políticos manirrotos como sucedió con las Cajas de Ahorros. Una vez conseguido esto, la deuda pública será saldada a cero, y todos gozaremos de la garantía de que el Estado controla el dinero y tiene mecanismos, no para cargar impuestos producto de los intereses de la banca que es la prestataria del Estado, sino que tendrá la capacidad para autocorregir desequilibrios macro, como inflación y nivel de crecimiento. El Estado debe tener la potestad de manejar su política monetaria y no tenerla personas interesadas en obtener lucro a costa de hundir países, fomentar guerras o desplazar producciones a otros países con costes esclavistas. El Estado es la ley y ningún plutócrata financiero va a estar por encima de la ley, o al menos, así debería serlo. Las crisis continuas del sistema capitalista son producto del engaño de los grandes banqueros internacionales que han pervertido la esencia del capitalismo haciendo del dinero-deuda la mayor fuente de ingresos, junto con el desprestigio del Estado-Nación, para llevarnos a un Nuevo Orden Mundial nazicomunista, que es lo que pretenden desde sus poltronas del poder en la sombra. Si todas las naciones de la Tierra se pusieran de acuerdo, una divisa mundial apoyada por bancos públicos estatales vendría a consolidar la recuperación económica en poco tiempo. Al desaparecer la deuda de los países, los grandes banqueros reconvertidos en empresarios se deberían entregar en realizar inversiones en empresas en lugar de tener tantos activos podridos financieros fruto de la especulación. 

Funcionarios y enchufados varios.

España es un país que tiene DEMASIADOS FUNCIONARIOS. Y lo peor no es eso. España tiene demasiados funcionarios que, ni son de carrera, ni han hecho una oposición en la vida. Son "personal laboral" e "interinos" que accedieron al trabajo con total probabilidad por amiguismo político/sindical. 

A los funcionarios y a sus sucedáneos, les pagamos su nómina la gente que trabajamos para una empresa o por nuestra cuenta. El sistema de elegir funcionarios no es el mejor del mundo y eso es conocido frente a otros países. Muchos retienen textos y exhiben sus habilidades memorísticas, pero un funcionario lo que tiene es que razonar y emplear otras cualidades.

El sistema de obtención de un concurso - oposición trae una trampa consigo y es que si existen personas enchufadas que están trabajando desde hace tiempo, poseen puntos por antigüedad, cosa que la mayoría de aspirantes no tienen.

Además, un funcionario público no debería tener el puesto para toda la vida, sencillamente porque el Estado pudiera tener menores necesidades de personal en el futuro y entonces esos funcionarios estarían sobredimensionando el trabajo a realizar suponiendo un coste al erario y al contribuyente. Deberían existir empleados públicos con contrato, que pudieran ser fijos, pero con derecho a rescisión de contrato. Y se deberían suprimir los puestos "de carrera" con exámenes de concurso - oposición. ¿Qué ocurre si un funcionario sencillamente no trabaja bien o no le da la gana de trabajar e incluso riñe con compañeros para que le aparten y esté tocándose los coj... (conozco desgraciadamente algún caso)?

En definitiva, sería necesario reestructurar la administración, hacerla más pequeña, menos burocrática, más eficiente y con menos coste al Estado, que somos todos los que pagamos a los funcionarios públicos y personal enchufado por los políticos en altos cargos.

Ahora vaya arriba del todo y vuelva a hojear la tasa de paro de España. ¿Comprende por qué somos diferentes? Tenemos 3 veces más desempleo que la media de países de la OCDE (que integra ¡35 países!).  España necesita cambiar y el sistema de partidos políticos actuales no lo va a lograr. Se necesita un cambio revolucionario como el que ofrezco yo en esta entrada para encauzar España por la vía de la recuperación y en lugar de aumentar los impuestos a los sufridos españoles, lo que se debería hacer es disminuir el pelotón de enchufados varios y "funcionarios" que ni funcionan ni se ganan, muchas veces, su trabajo.

Hace 2.700 años en Atenas pusieron una Democracia de verdad para que no llegasen tiranos y no gobernaran solo para unos cuantos. ¿Por qué no se puede hacer en el siglo XXI en España y evitamos esta sangría de desempleo que es una auténtica vergüenza para los españoles de bien?


martes, 6 de junio de 2017

El Nuevo Orden Mundial se derrumba...

La estrategia de los banqueros internacionales de desviarse de la verdadera esencia del capitalismo (producir bienes y servicios) para intentar tener cada vez mayor poder a través de las bancas centrales y desmoronar el Estado del Bienestar alcanzado en Occidente, mediante su funesta intromisión controlando la política monetaria, va a llegar a su fin.

Los banksters no han contado conque cada vez más la población va despertando de las mentiras que cuentan los medios oficiales comprados y que el mundo no necesita guerras para mermar a la población.

También debemos darnos cuenta que los banqueros apoyan a todas las ideologías y políticos dándoles igual porque saben que con su dinero, es fácil corromper a la mayoría de ellos.

El último ejemplo lo tenemos en la banca de inversión "vampira" Goldman Sachs, que ha comprado bonos de Venezuela por dos razones:

  • Tener la posibilidad de hacer de Venezuela un país esclavo de deuda perpetua, pues no hay peor cosa para un alcohólico que suministrarle mayor cantidad de alcohol. Un Estado fallido como es la República Bolivariana de Venezuela únicamente debería cambiar de presidente para instalar un gobierno democrático, que respete los derechos humanos y que no hunda a todas las clases sociales con una manipulación total de los medios fácticos.

  • Conseguir una rentabilidad del bono (que cumple en pocos años) desmesurada, como banco de rapiña que únicamente intenta conseguir el beneficio de víctimas, como es el pueblo venezolano a través de la mafia bancaria  GoldMan Sachs que fue rescatada en 2009 por Bush Jr. En total, se compraron US $2,800 de bonos de PVDSA (compañía petrolera estatal, expropiada en 1976) pagando solo US $865, lo cual demuestra que es la operación de compra de bonos más rentable de la historia para un banco de inversión probando la capacidad de pago en su vencimiento 2022, país hundido en la miseria a día de hoy. Si el gobierno socialista de Venezuela es suprimido en ese intervalo, los nuevos administradores de Venezuela van a tener que hacer cruces para poder pagar semejante deuda, más la ya acumulada por otras razones de impericia e incapacidad para gobernar, latrocinio al pueblo a través de toda clase de recursos del aparato del poder y cambiar las leyes del Estado para erigir una dictadura encubierta pero claramente manifiesta.  


Por todo ello, caminemos hacia un mundo sin bancas centrales y donde el dinero no lo hagan los bancos sino los propios Estados, erradicando los sistemas socialistas de apropiación indebida de las verdaderas empresas. Como ya se ha explicado, un banco, lo único que crea es deuda, miseria, y bienestar para unos pocos, que gozan de un poder omnímodo, que como se ve, supera a gobiernos como EEUU.

La solución a este colapso financiero es la expropiación de cada Estado de la Tierra de los diablos tenedores del dinero de cada nación. Los Estados deben, no solo controlar la política monetaria, sino todo el dinero emitido en cada Estado. Para eso los bancos privados deben desaparecer mediante expropiación y desmontar la banca central. Los bancos privados son una desviación catastrófica del capitalismo productivo que solo puede generar una catástrofe a futuro.

La mafia debe erradicarse, PRONTO.





Los bancos son rentables, lo dicen sus presidentes, hasta que caen y desaparecen... pero llevándose la talega con ellos.

El dinero en el futuro será realizado por el Estado y las bancas centrales serán anécdotas de unos megalómanos que pretendían dominar el mundo con un no sé qué "Nuevo Orden Mundial" totalitario para todos, excepto para ellos.

Los Rossi's están que lo tiran todo por la ventana... Todos los bancos están en la ruina, pero vamos tirando para adelante... ¿hasta cuándo?




Ayer y hoy del Banco Popular, ¡quién te ha visto y quién te ve!