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miércoles, 22 de junio de 2016

Así hundió la economía chilena Salvador Allende, el marxista-leninista al que admira Iglesias


Recesión, hiperinflación, graves problemas de escasez y desabastecimiento, expropiaciones, déficits de dos dígitos...



LIBRE MERCADO.

De acuerdo con el Índice de Populismo que han elaborado TIMBRO y CIVISMO, uno de los rasgos más característicos del populismo es su capacidad para disfrazar su programa autoritario a base de moverse en una aparente indefinición ideológica. En el caso de Pablo Iglesias, esa ambigüedad le ha llevado a describirse alternativamente como "socialdemócrata", "socialista" y "comunista" en el curso de apenas tres años.

El pasado fin de semana, el discurso cambiante del candidato a La Moncloa por Unidos Podemos encontró un nuevo referente en Salvador Allende. Aunque Iglesias se refirió a quien fuera presidente chileno entre 1970 y 1973 como si estuviese hablando de un líder moderado, homologable al ex mandatario uruguayo Pepe Mújica, lo cierto es que Allende se caracterizó por un hondo radicalismo que tuvo nefastas consecuencias.

El genetismo del joven Allende

Ya de joven, Allende había dado muestras de su radicalidad. Por ejemplo, en 1933 publicó una polémica tesis doctoral titulada "Higiene mental y delincuencia". Según el profesor Víctor Farías, dicho documento sostenía que la delincuencia tiene orígenes genéticos. En 2005, el hoy dirigente de Ciudadanos Juan Carlos Girauta escribió en Libertad Digital una reseña del libro con el que Farías sacó a la luz la oscura tesis doctoral de Allende. Girauta afirmó lo siguiente:

Quien sienta algún afecto por la figura de Salvador Allende, es decir, toda la izquierda, está a punto de encontrarse con una desagradable sorpresa, por decirlo suavemente. Recordarán al ex presidente socialista de Chile como el revolucionario mártir que tantos jóvenes lloramos en los años setenta ante las estremecedoras escenas finales de La batalla de Chile, aquella película inacabable que había que ver por trozos.

En realidad, fue un convencido antisemita, un defensor de la predeterminación genética de los delincuentes que extendió su racismo a árabes y gitanos, consideró que los revolucionarios eran psicópatas peligrosos que había que tratar como enfermos mentales, propugnó la penalización de la transmisión de enfermedades venéreas y defendió la esterilización de los alienados mentales. Ideas rechazadas por la opinión pública mundial en pleno, con una sola excepción: la Alemania nazi. Porque Allende defendía estas posturas precisamente en los años treinta.

Años después, como ministro de Salud del gobierno de izquierdas que ocupó el poder en Chile entre 1939 y 1941, Allende elaboró un proyecto de ley que acabó guardado en un cajón debido a la polvareda que levantó. Explicando la fallida propuesta, Allende declaró al diario La Nación que era necesario desarrollar "un trípode legislativo en defensa de la raza" que contemplaba "la esterilización de los alienados mentales". Para ello, contemplaba incluso la creación de tribunales de esterilización, como también dictaban las leyes aprobadas en la Alemania nazi.

El marxismo-leninismo chileno

Como recuerda el libro Una casa dividida, de José Piñera, las ideas y teorías que puso en práctica el Ejecutivo de Salvador Allende nacían de una concepción política contraria a los principios más básicos de la democracia liberal. De hecho, un repaso a su trayectoria y la de su partido revela las convicciones profundamente radicales de aquel movimiento.

Una semana después de la muerte de Joseph Stalin, Allende pronunció un incendiario discurso en Santiago en el que se deshizo en loas al difunto dictador soviético. Pocos días después, Allende pronunció estas palabras en otro acto de partido:


En un período de revolución, el poder político tiene derecho a decidir en el último recurso si las decisiones judiciales se corresponden o no con las altas metas y necesidades históricas de transformación de la sociedad, las que deben tomar absoluta precedencia sobre cualquier otra consideración; en consecuencia, el Ejecutivo tiene el derecho a decidir si lleva a cabo o no los fallos de la Justicia.

En el Congreso Anual de 1965, celebrado en Linares, el Partido Socialista chileno de Allende se definió como "marxista-leninista" y habló abiertamente de "descartar la vía electoral como método para alcanzar el poder". Esta postura se completó con la afirmación de que dicho objetivo debería emplearse "con los métodos y medios que la lucha revolucionaria haga necesarios".

Profundizando en esta línea, el partido de Allende declaró en su Congreso de 1967, celebrado en Chillán, que "la violencia revolucionaria es inevitable y legítima, constituye la única vía que conduce a la toma del poder político y económico". La formación señaló también que "sólo destruyendo el aparato democrático-militar del Estado burgués se puede consolidar la revolución socialista" y proclamó que "las formas pacíficas o legales de lucha no conducen por sí mismas al poder".

En aquellos encuentros políticos estaban presentes delegados de los regímenes comunistas de la Unión Soviética. Las alianzas también englobaban a grupos socialistas panarabistas, como el Baath sirio, y por supuesto contaban con lacolaboración entusiasta de la dictadura cubana.

José Piñera recuerda también en su libro que "cuando Allende fue presidente del Senado, expresó en varias ocasiones su apoyo al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), un grupo que inició la violencia guerrillera en Chile".

El desastre económico

El monumental estudio de Rudiger Dornbusch y Sebastian Edwards sobre el "populismo macroeconómico" nos permite repasar con detalle el desastre económico que sufrió Chile en la década de 1970. Allende heredó una economía relativamente estancada, con tasas reales de crecimiento que apenas superaban el 1 % en los cuatro años posteriores a su llegada al poder. Tras llegar al poder, el mandatario chileno lanzó un amplio programa de expropiaciones que condujo a la nacionalización de todo tipo de empresas, incluyendo negocios agrícolas, compañías mineras…

Los aumentos salariales dictados por Allende dispararon hasta un 20 % los sueldos, pero esa ilusión artificial acabó siendo devorada por una inflación rampante que, a lo largo de sus tres años de gobierno, redujo significativamente el poder adquisitivo de los sueldos de los trabajadores.

La subida de precios galopaba hasta alcanzar tasas estratosféricas, al hilo de un aumento de la base monetaria del 264 %. Con la inflación desbocada, los precios subieron un 34,5 % en 1971, un 216,7 % en 1972 y un 605,9 % en 1973. Los controles agravaron la situación y los sueldos en 1973 eran ya un 30 % inferiores que en 1970. La tasa de crecimiento se desplomó: de poco sirvió el artificio inflacionista de 1971, con un aumento del PIB del 9 %, porque en 1972 y 1973, Chile entró en recesión.



El desaguisado fiscal del gobierno de Allende fue notable. Aunque su campaña a la presidencia estuvo marcada por una promesa de aumentar la recaudación a base de extraer más recursos de rentas altas y empresas, la cruda realidad es que los ingresos tributarios bajaron del 23,7 % al 20,2 % del PIB mientras que el gasto público creció de forma disparatada del 26,4 % al 44,9 %, disparando del 2,7 % al 24,7 % el déficit de las cuentas de las Administraciones Públicas.

Las reservas internacionales se hundieron de 320 a 36 millones de dólares. La balanza comercial pasó de un superávit de 246 millones a un déficit de 73 millones. El mercado negro se disparó como única forma de escapar el desabastecimiento. En apenas tres años, Allende destrozó la economía chilena.

El colapso político

En agosto de 1973, la Cámara de Diputados se reunió para analizar la insostenible situación que enfrentaba Chile. No se trataba solamente de analizar el hundimiento económico del país, sino también de estudiar los graves episodios que se habían dado en otros ámbitos.

Como recuerda José Piñera, Claudio Orrego, diputado del Partido Demócrata Cristiano, tomó la palabra para denunciar "atropellos reiterados a las resoluciones del Congreso, atropellos reiterados a las atribuciones del Poder Judicial, atropellos reiterados a las facultades de la Fiscalía General de la República, atropellos reiterados a los derechos de ciudadanos y medios de comunicación…". Por el Partido Nacional, el representante Hermógenes Pérez de Arce afirmó que el gobierno de Allende "ha dejado de encuadrarse en la Constitución y la Ley, lo que ha dado lugar a la ilegitimidad del mandato y ejercicio del Presidente de la República".

Por un resultado de 81 votos a favor y 47 en contra, la Cámara declaró que el gobierno de Allende había violado gravemente la Constitución chilena. El 63 % de los diputados acusaban al presidente y su gobierno de veinte violaciones concretas de la Carta Magna, incluyendo el amparo de grupos armados, la tortura, las detenciones ilegales, la mordaza a la prensa libre, la manipulación de la educación, la confiscación de propiedad privada…

El golpe de las Fuerzas Armadas y el suicidio de Salvador Allende pusieron fin a la tormenta política que dejó el marxismo-leninismo en Chile. Sin embargo, la democracia no regresó a Chile hasta la Elección Presidencial de 1989, que desplazó al régimen militar de Augusto Pinochet y restauró la libertad política, que se había quebrado en 1970 y no volvió a ser una realidad hasta dos décadas después.

El despegue de Chile, un triunfo liberal

Desde entonces, la democracia chilena se ha consolidado como una de las más sólidas de América Latina y la economía ha experimentado un importante crecimiento que ha contribuido a reducir la pobreza del 50 % al 7,8 %.


Resulta irónico, por tanto, que Iglesias hable de Allende como un referente, cuando su desastroso paso por el poder arrojó un hundimiento total de la economía y desencadenó una crisis política que no quedó resuelta ni superada hasta la transición de finales de la década de 1980. Por otro lado, también resulta irónico que el líder de Unidos Podemos ignore que el avance de Chile en las últimas décadas es inseparable de un modelo netamente liberal que ha convertido al país latinoamericano en uno de los más capitalistas del mundo, según el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage y CIVISMO.

viernes, 10 de junio de 2016

El monopolio de la banca y la abolición del capitalismo

El monopolio de la banca y la abolición del capitalismo
Por Comstar (01/02/2013), Rankia.

Cualquier liberal sabe que desregular monopolios no lleva al equilibrio de mercado, no ayuda al capitalismo, no permite el libre mercado. Los bancos no compiten entre ellos, funcionan como los engranajes de una máquina y colaboran unos con otros, no como rivales en una competencia, y lo peor de todo es que son un monopolio que controla el dinero y al gobierno.

Competencia

¿Acaso los bancos compiten por clientes? Tu sabes que cuando hay competencia, el beneficiado debería ser el cliente, porque el cliente paga al que cobre más barato y compra al que da la mejor calidad. El inventario de un banco es dinero, y el dinero es sólo un concepto, de modo que no se puede hablar de una mejor calidad del producto. Resulta que la mente humana trabaja mejor con números absolutos y no con números relativos, de modo que a mucha gente le cuesta entender lo que es un porcentaje, y ya no hablemos de lo que es un crecimiento exponencial de intereses sobre intereses, o la diferencia entre una tasa nominal y una tasa neta. Entonces el cliente no puede elegir calidades, y tampoco puede elegir los mejores precios. Cuando ves los anuncios bancarios, no observas que anuncien los mejores precios. Y lo curioso es que tanta gente tenga tarjetas de crédito cuando estas son las que cobran las tasas más usureras en todo el mercado de crédito. Cuando entró Obama a gobernar, los bancos podían pedir dinero prestado a la Reserva Federal a una tasa cercana a 0% y sin embargo los americanos pagaban 46% por sus tarjetas.

Cuando hay competencia, los competidores se desviven por complacer a los clientes. Si pensamos en un español que suscribe una hipoteca, se queda sin empleo debido a la crisis, no puede pagar, el banco le quitan la casa y encima le dejan una deuda, ¿acaso eso es desvivirse por el cliente? ¿Cuál fue el servicio allí?

Intercambio

Resulta que cuando pagas 10 euros por una película en Bluray, en realidad intercambias dinero (que es un concepto) por un riqueza (algo real), y el monto pagado es igual al valor del objeto comprado. Es decir, cambias 10 euros en efectivo por un objeto que vale 10 euros, y entonces ocurre un intercambio. Cuando vas a usar crédito bancario con una tarjeta de crédito, el banco te da 10 euros y debes pagar 10 euros, más la tasa de interés. Es decir, como cliente absorbes una pérdida. Si en la calle te dicen, te cambio 10 euros por 5 euros, ¿aceptarías? Bueno, es el mismo trato que te hace firmar el banco.

En realidad, con los bancos no hay intercambio, el banco te quita dinero a cambio de nada. Los ladrones también hacen eso.

Dicen que nadie obligó al deudor a firmar el contrato de la deuda con el banco. Lo que pasa es que el banco se anuncia como un amigo, y nadie advierte que no son un amigo. Anuncian una buena experiencia para el cliente, pero al final obtienen algo distinto. Ese "algo distinto" es similar a lo que sucede con la trata de personas, donde el traficante promete el cielo y la tierra y pinta las cosas color de rosa, la oportunidad de conocer la pareja ideal o conseguir un empleo en el extranjero, y al final las cosas no eran como las pintaban. El traficante dirá que nadie obligó a esa persona esclava, pero en realidad lo que hubo fue un engaño.

Si te pido que firmes un contrato donde te comprometes a lamerme las botas todos los días con tu lengua, ¿acaso eso no viola tu dignidad como ser humano? En el caso de los contratos bancarios, el deudor no puede hacer cambios en el contrato, lo toma o lo deja, señal de que hay un desequilibrio en el poder de negociación, que no existe en una transacción en un mercado donde hay competencia.

La banca no sigue las reglas de intercambio del capitalismo, donde el empresario produce riqueza (valor agregado, transformación física de insumos inútiles en productos útiles) y se cambia dinero por riqueza y donde el dinero entregado y la riqueza valen lo mismo. La ganancia del empresario viene de la generación de valor agregado, mientras que la ganancia del banco viene de quitarle dinero a la gente.

¿Cómo era que el libre mercado beneficiaba a la gente? Definitivamente la banca no sabe tratar a sus clientes, porque los bancos no intercambian como las empresas productivas, sino que arrebatan como los ladrones.

Colaboración, no competencia

Cuando una empresa está en problemas, los competidores no le ayudan, sino que buscan la manera de aprovecharse y hundirle para conseguir más clientes. Los bancos no se hunden entre ellos, sino que se brindan préstamos interbancarios. Cuando a un banco le falta liquidez para cumplir sus obligaciones, otro banco le presta el dinero. Las tasas de interés para préstamos interbancarios son las que componen el Euribor, y los deudores siempre pagan una tasa más alta que esa, de modo que los intereses de préstamos interbancarios son cobrados a los deudores que subsidian los problemas de liquidez de los bancos. De esta manera no hay un banco que pierda con esos préstamos, sino que es el deudor, el cliente el que pierde, y los bancos trabajan en equipo.

Cuando nadie quiere prestar dinero porque el asunto parece muy riesgoso, entonces acude el banco central. Esto fue lo que le pasó a Long-Term Capital Management, un fondo de cobertura que además de evadir impuestos, incurrió en pérdidas en las cuales nadie quiso rescatarle, y fue el Federal Reserve Bank of New York quien organizó un rescate por $3625 millones en 1998. Tras el rescate Long-Term Capital Management continuó operando y ganó un 10% y luego fue liquidada.

Cuando Obama asumió el poder en enero, la Reserva Federal no quiso ayudar a los tarjetahabientes contra prácticas abusivas de los bancos. No fue sino hasta julio que ya empezó a considerar la limitación de prácticas abusivas, algo que no es "ayudar" sino simplemente poner orden. Reserva Federal estaba del lado de los bancos, siempre lo ha estado, a pesar del mandato que se supone que debe acatar la Reserva Federal: Maximizar el empleo, precios estables y tasas de interés moderadas. Los mandatos fueron expandidos y ahora debe conducir la política monetaria, supervisar y regular bancos, mantener la estabilidad financiera y otros. ¿Acaso las prácticas abusivas están contempladas en los deberes de la Reserva Federal? ¿Por qué ayudó a preservar los abusos si su rol era regular?

Los bancos se ayudan entre ellos, los bancos centrales ayudan a los bancos. ¿Y quien defiende al cliente? ¿Acaso eso es un libre mercado? ¿Acaso eso es capitalismo? Es que bancos y banco central funcionan como si fueran un sólo ente.

Si todo el mundo va a retirar el dinero de un banco, el banco no se queda sin liquidez porque los otros bancos le ayudan con préstamos interbancarios subsidiados por los clientes. Los bancos centrales organizan rescates de entes financieros. ¿Acaso alguno rescata al cliente? Si funcionan como engranajes de un sólo sistema que se defiende a sí mismo en perjuicio del cliente, ¿no es eso un monopolio?

Monopolio

Dicen que hay bancos que son "too big to fail" (demasiado grandes para caer). Cuando hay monopolios, si cae el monopolio, el mercado queda desierto. Eso es precisamente lo que ocurre con la banca. No compiten entre ellos, y al final trabajan como oligopolio, que no es otra cosa que un monopolio disfrazado.

Los monopolios abusan de sus clientes, y eso lo sabe cualquier liberal. Y aparte de abusar, someten a los clientes a un contrato que crea distorsiones legales que evitan que los clientes puedan elegir la mejor opción. Y al final el efecto de eso son expropiaciones que nos recuerdan el régimen comunista. En el régimen comunista te quitaban la propiedad y punto, en el sistema bancario español te quitan la casa y encima te dejan una deuda, señal de que el monopolio bancario es peor que el comunismo.

Cuando vemos las empresas productivas que han sido el motor de la industria y del capitalismo, hay empleos donde se produce algo, se produce el valor agregado. Los empleados públicos no producen valor agregado, no transfoman físicamente un insumo en un producto útil, igual que los banqueros. La banca es en esencia un conglomerado de burócratas que hacen 4 tareas:
  • Convencer gente para que firme contratos
  • Gente que llama por teléfono para que paguen.
  • Gente que administra datos
  • Gente que diseña nuevas formas de contrato

Como ves, un banco es tan productivo y útil como un gobierno, sólo tiene puestos burocráticos. Lo interesante es que el gobierno usó el dinero de la deuda del FMI para rescatar bancos quebrados. El gobierno al servicio de los bancos, burócratas al servicio de burócratas. Empresarios que compran el favor de burócratas. ¿Es el mercado libre de las influencias políticas?

De acuerdo con los nuevos fragmentos de las cuentas del ex tesorero del PP Luis Bárcenas que publicó hoy el diario El País, el 70% de los ingresos registrados entre 1990 y 2008 como donativos vulneraron la ley de financiación de partidos políticos. Bárcenas está procesado por evasión fiscal en el marco del famoso caso “Gürtel”, la trama de corrupción destapada en 2009 que pagaba comisiones al PP a cambio de contratos públicos, principalmente en las regiones de Madrid y Valencia, gobernadas por el PP. Rajoy, que aún no dio la cara, convocó una reunión de la cúpula del PP para mañana y podría dar una rueda de prensa para contener la indignación de los españoles, que ya comenzaron a pedir su dimisión en la calle, en las redes sociales y con la recolección de firmas a través de Change.org, que consiguió más de 300.000 adhesiones en 24 horas, un récord histórico para esta plataforma. También estaban prohibidos los aportes de empresas que hagan servicios o realicen obras para la administración pública. En las cuentas de Bárcenas, las mayores cantidades de dinero proceden de grandes constructoras españolas, que realizaron obras públicas. En la lista destacan los conocidos empresarios como Juan Miguel Villar Mir, presidente de OHL –candidato derrotado en las últimas elecciones a la presidencia del Real Madrid-, y Luis Rivero, ex presidente de Sacyr Vallehermoso, segundo accionista de Repsol, ambos con aportes en torno a los 500.000 euros. Pero los que más dinero otorgaron al PP son el malagueño José Luis Sánchez, fundador y presidente del grupo Sando, con 1,5 millones de euros, y el andaluz Manuel Contreras, de AZVI, con 1 millón de euros. - Más datos sobre corrupción agravan la situación de Rajoy

Cualquiera sabe que no es rentable pedir prestado si la producción de valor agregado no da para cubrir los intereses. Como los bancos no producen nada, los intereses tendrán que ser pagados por los que producen valor agregado, se privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas.

La participación de muchos bancos no asegura la competencia. Más bien los bancos comerciales operan como un club exclusivo y adoptan más la forma de oligopolios, pues en sus reuniones secretas, y no tanto, adoptan estrategias comunes. Entre ellos se ponen de acuerdo para apoyar a ciertos personajes que encabecen los ministerios claves y al mismo Fed (sabemos que el Fed no es una institución gubernamental). Ha adoptado más la forma de "merchant banking" y se alejado del concepto tradicional de banca comercial. - Rafael Isás, rankiano.

Lo peor de todo es que son un monopolio que controla el dinero, entrega un monto P y cobra un monto P+I. Y si los bancos extraen el dinero así, entonces ¿de donde sale el dinero para pagar los intereses? Pues sale de otro préstamo y por eso es que la deuda crece y crece. Cuando un país tiene una deuda por encima de su capacidad de producir valor agregado, su deuda será impagable. La deuda es una truculencia matemática sin equivalencia en el mundo físico, que no puede crecer tan rápido en recursos.

El problema que hay es que el dinero esl el tiquete para conseguir todo: casa, comida, entretenimiento. Entonces el monopolio del dinero viene a interrumpir la dinámica del capitalismo, porque evita que las personas tengan lo que ocupan para vivir, y también porque se supone que el dinero debe ser incentivo para trabajar y producir valor agregado, pero el sistema financiero posee mecanismos que permiten ganar dinero sin trabajar. Ya por allí se minan los valores más básicos del capitalismo y se empuja hacia la improductividad.

Si trabajas más, tendrías que ganar más. Así es el capitalismo. Con la banca los que ganan más son los que no trabajan.

En el capitalismo, la rentabilidad es el precio del riesgo, tienes el premio sólo si asumes las consecuencias. "Si lo rompes lo pagas", dice un viejo lema del capitalismo, y el empresario debe enfrentar las consecuencias si quiebra. En la banca, el riesgo lo asume uno, y otro paga las consecuencias (yo lo rompo, tu pagas), se privatiza la ganancia y se socializa la pérdida. Es lo que se conoce como "moral hazard". Se usa el dinero de la empresa productiva para subsidiar a la banca improductiva.

Los intereses son impuestos

¡¡Alerta, liberales!!. Les han disfrazado el improductivo sistema bancario, para que ustedes crean que hay mercado o libre competencia, cuando en realidad es uan estructura tan improductiva como el gobierno. Hay tanta libre competencia y mercado en los bancos como lo hay en el "mercado de los impuestos". Es que los intereses son impuestos disfrazados, con la excepción de que los intereses no van a parar a la obra pública, sino que van a los bolsillos de algunos pocos accionistas y ejecutivos.

El monopolio del dinero es tan poderoso que puede derrocar gobiernos, como ocurrió en Grecia. Si hay algo peor que la intervención del gobierno para el libre mercado, es la intervención bancaria de mercado. Si al menos se nacionalizara la banca, al menos sabríamos que los intereses van a para a obra pública, o se usarían para reducir el déficit. Pero generar déficit para rescatar bancos quebrados, como hizo Zapatero, es el absurdo monopólico más grande de todos. Si eres liberal, cuando pides impuestos más bajos, deberías tambien pedir menores intereses.

El empleo es el mecanismo de distribución de la riqueza del capitalismo. Al dañar al consumidor para rescatar bancos, y la consecuente destrucción del empleo, del nivel de vida y del ingreso de los consumidores, los bancos están aboliendo el capitalismo en Europa y EUA. Los países que están mejorando son aquellos donde el empleo está mejorando, el bienestar de la gente, como base fundamental del capitalismo, y no las desviaciones y distorsiones conceptuales tales como la acumulación improductiva de dinero bancario que prevalecen en el viejo mundo, ni las expropiaciones bancarias a gente productiva, que nos recuerda el comunismo.

La Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) realizada en Santiago de Chile, el 26 y 27 de enero, enfrentó dos mundos: uno asentado sobre un modelo viejo y decadente, que está produciendo una verdadera tragedia en sus pueblos, y otro posible, que está construyendo hacia otro futuro emancipatorio y justo. (...) El viejo mundo europeo llegó al encuentro en momentos de enorme debilidad, perdidos los objetivos de unidad -que parecía indestructible-, en las brumas de imposiciones neoliberales tardías, que están produciendo una verdadera tragedia en sus pueblos, despojados de toda seguridad hacia el futuro, y el otro, este “mundo posible”, pero cierto, que nuestra región está construyendo hacia otro futuro emancipatorio y justo. - Simbolismos de una cumbre