martes, 12 de octubre de 2010

La disgregación del PSOE: el pago atrasado por la ruina del país

No hay mayor vergüenza que la de un presidente de un país y su camarilla negando la evidencia de la crisis, actuando irresponsablemente y de mala fe, enorgulleciéndose de su soberbia al no aceptar su fracaso en las medidas tomadas para intentar la debacle, en sus cambios de timón in extremis para intentar salvar los muebles cuando el choque ya era inevitable.

Nos dicen estos socialistas de la infamia que los ciudadanos españoles vivíamos por encima de nuestras posibilidades y nos acusan de ser todos nosotros responsables de esta crisis. Al principio nos intentaron engañar con lo de que la crisis era mundial.

El PSOE está enrocado en el poder. ZP y su tropa están muy a gusto en el sillón del mando y no se van a bajar de la nave aunque ya estén haciendo aguas por encima de la rodilla.

Detrás de la responsabilidad personal por su mala gestión, por su ineptitud, por su nefasta política a todos los niveles se esconde un muñeco maquiavélico malvado, perverso, ignorante, capaz de negar las evidencias y tratando con ayuda de todo un equipo de parásitos y mediocres burócratas que le rodean de seguir manipulando, estafando y mintiendo.

La burla de este cacique señorial de la nueva casta de palurdos enseñoreados ha alcanzado tintes dramáticos. Este país no va a crecer hasta dentro de bastante tiempo más del que nos han augurado, porque todo lo que rodea a este gobierno es la mentira, la falsedad y la calumnia. Si nos ceñimos al crecimiento del PIB leemos que la estadística no guarda paridad con el resto de países del entorno, lo cual quiere decir que los datos macroeconómicos de estos últimos años están maquillados al alza.
En un informe aparecido en Internet se denuncia que la caída del PIB en España entre finales de 2007 y finales de 2009 no llegó al -3,1 %, sino al -17,3 %.


El desempleo que tanta gente de bien está padeciendo por esta cuadrilla de criminales del empleo, es otro de los carros de batalla de estos políticos embaucadores.


Haría falta saber en esta coyuntura cuanta gente poco preparada pero amiga del partido han ocupado puestos en la Administración Pública entrando por la puerta de atrás, esa que nunca se sabe donde está para el resto de los ciudadanos. Nos asombraríamos si conociéramos (incluso yo) cuantas barrigas agradecidas por este infame partido se burlan de la crisis gracias a estar en la línea de semejante disparate ideológico, aquél que congela los sueldos a los pensionistas y rebaja el sueldo a los funcionarios públicos, esos que siempre parecieron en mayoría apoyar sus tesis, hecho sorprendente y extraño, y es que, hoy en día, ser militante del PSOE sería una carga inadmisible para las buenas conciencias. No obstante, “haberlas haylas”, que dirían de las meigas.

Después de la desidia en afrontar la crisis, las mentiras concatenadas sobre el desarrollo de los acontecimientos, las sonrisas en los medios intentando mostrar la mayor de las falsedades, la estupidez de sus comunicados, sus declaraciones a los medios, la parálisis de un país buscando la forma de salir del atolladero con tragedias personales y familiares; después de hallada la desilusión y percibir y conocer al culpable, sentir la estafa social, la mentira con mayúsculas de un gobierno engañabobos, ruin, capaz de todo por permanecer en el poder, creo que es la hora de que la ciudadanía reaccione y que cada día que pase en el poder con el sustento de una muchedumbre que ya no le apoya y que lo único que quiere es que se largue, sea un día más de anotar la venganza futura. Sería deseable que el PSOE se disgregara, desapareciese, se difuminara en el olvido, que la gente no volviera nunca más a depositar la confianza en semejante cuadrilla de mangantes. Esa sería una buena solución para que nunca más volviera a aterrizar otro patán como ZP en el gobierno y desbaratara un país entero desde su egocentrismo, ineptitud y talante chulesco donde su soberbia no es capaz de admitir su equívoco y su mala actuación, que ha conducido a la ruina de este país en muy poco tiempo.

Deseo con todo mi corazón que el PSOE desaparezca. Y con él todo un estilo de hacer política, política encaminada a enriquecer a unos pocos, los del partido o gobierno, en contra de todo el resto de españoles de bien. Aquí se ha visto claramente qué es el socialismo: gente sin ideas que lo único que buscan es su enriquecimiento personal. Ya les hemos visto el plumero. No seamos tan tontos de darles una nueva oportunidad para destruir España. Lo que hay que hacer es destruir al PSOE, por el bien de nuestro país y de nuestra gente.

No sería poco probable que ZP haya encendido la mecha de la disgregación o secesión dentro del propio PSOE. Sería un logro tardío de semejante personaje. No obstante, sería uno de los pocos méritos que recogerían los libros de historia, pues los otros son más bien humillaciones o descréditos de España ante el mundo que la mayoría de los medios informativos vendidos no son capaces de analizar neutralmente, con objetividad. Pero la historia pasará página y me alegraría que tras la marcha de semejante ignorante empecinado del poder, todo el partido sufriera un revés que lo llevara a esa situación. Es lo que se merece unas siglas que lo único que hacen es engañar, mentir, permitiendo el apoltronarse en el poder. Es posible que sucediese y sería justo que ocurriera. Si no pasa es porque muchos ciudadanos de este país tienen una venda en los ojos. Ya es hora de quitarla, viendo los acontecimientos.

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